|
La tecnología conecta a estudiantes alrededor del globo.
Conozca proyectos que reúnen a diversas audiencias, provenientes
de comunidades distantes, para compartir experiencias de aprendizaje.
| Ficha técnica |
| Tema: |
Conexión de estudiantes |
| Nivel(es): |
6 - 8 |
| Materia: |
Artes del Lenguaje Extensión del Aprendizaje |
| Tecnología: |
Dispositivos de medición |
KIRYAT ANAVIM, Israel - En las afueras de Jerusalén, en donde la ciudad cede
paso al paisaje rural, los estudiantes de Alon Elementary School están dominando
mucho más que las materias: están aprendiendo cómo ayudarse unos a otros y a convivir
cooperativamente.
Desde que su escuela ingresó en la Era de la Información -hace ya cinco años- al
incorporar dos laboratorios de computación, los estudiantes se han convertido en
usuarios adeptos de la tecnología. Ahora están trasladando sus conocimientos al
resto de la comunidad. En un proyecto multigeneracional, estudiantes de octavo nivel
están trabajando en grupos para impartir, a personas de la tercera edad, clases sobre
el uso de la tecnología.
"Es una paradoja,"
admite un participante mayor. "Normalmente la persona mayor es el docente. Aquí
los papeles se invierten, y estoy disfrutando cada minuto. Cada vez que me siento
con mi joven ‘profesor’, aprendo algo nuevo."
Los estudiantes del Alon Elementary preparan a sus alumnos mayores en las destrezas
computacionales básicas, incluyendo cómo usar Internet. Utilizan un manual escrito
por un grupo de octavo nivel. Trabajan con parejas de alumnos mayores, cuyo número
asciende ahora a 45.
De acuerdo con la veterana profesora Merylin Metzger, quien funge como coordinadora
de computación del centro educativo, "los mayores reciben varias tareas en el computador,
que llevan a cabo bajo la guía de los alumnos de Alon." El producto final es una
publicación de un libro electrónico (e-book), escrito conjuntamente por los mayores y
los niños. Los libros reúnen las biografías de los ciudadanos mayores, las cuales se
guardan en formato electrónico y se utilizan posteriormente para discusiones grupales
en las aulas de Alon.
El proyecto alcanza una variedad de metas. "En una era centrada en el individualismo,
vemos que es importante educar a nuestra gente joven para ayudarse unos a otros y
ofrecerse como voluntarios en la comunidad", explica Metzger. "Del mismo modo, en
una época en que la brecha digital es cada vez más amplia en Israel, intentamos salvar
esta brecha y educar a nuestros niños para que ayuden a otros a utilizar su especialidad:
computadoras e Internet."
Cuando se ubican en el papel de tutores, los estudiantes adquieren más confianza en
sus propias destrezas tecnológicas. Pero las lecciones van mucho más allá de las
aplicaciones en computador. "Los alumnos de Alon han aprendido a ser pacientes y a
explicar repetidamente las mismas cosas, comenta Metzger. También aprendieron que el
mundo era muy diferente hace una generación." Muchos alumnos continúan su voluntariado
con los mayores después de haber concluido su compromiso formal.
Un estudiante expresa: "Trabajo con una persona que no puede ver ni oír muy bien. Sin
embargo, está bien. Simplemente agrando los íconos y los cursores. Intento hablar con
claridad y nos llevamos muy bien. Pienso que él está aprendiendo muchísimo."
Otro estudiante se sorprendió al aprender acerca de la amplia gama de intereses de su
compañero mayor: "Pensaba que la gente mayor solo se interesaba en ver televisión y en
tejer. A ‘R.’ le gusta el misticismo y las cartas del Tarot, al igual que a mí. He
aprendido mucho de ella. Es emocionante."
Los mayores absorben mucho más que simplemente los fundamentos del teclado: "Pensaba
que la juventud de hoy era mal educada y revoltosa. Con este programa, he llegado a
observar cómo los jóvenes pueden guardar compostura, manifiesta un participante mayor.
Su paciencia es ilimitada, y saben cómo respetar a los mayores."
|