 |
Criaturas de todos los tamaños, desde microscópicas hasta mamuts, atraen
la atención de los estudiantes.
Observe la amplia gama de proyectos que tratan sobre animales.
| Ficha técnica |
| Tema: |
Reino animal |
| Nivel(es): |
preescolar-2 |
| Materia: |
Ciencias Artes del lenguaje |
| Tecnología: |
- |
COLORADO SPRINGS, Colorado- ¿Merecen todos los insectos nuestro respeto?
Escarabajos, abejas, e incluso las cucarachas, encuentran defensores entre
científicos de segundo grado, a medida que aprenden cómo los insectos contribuyen
de manera esencial a la trama de la vida.
En cada primavera, estudiantes de segundo nivel de la primaria Longfellow Elementary
School estudian los insectos. Usualmente, sus lecciones terminan con el módulo
final del currículo utilizado por sus maestros. Pero este año fue distinto, pues la
docente Jodi Williamson y la educadora en Tecnología Bibliotecológica, Becky
Zenthoefer, llevaron a cabo una sobresaliente experiencia de aprendizaje.
A medida que planeaban una actividad interdisciplinaria, las educadoras sacaron
partido del entusiasmo de los estudiantes por todo lo relacionado con los insectos.
Las docentes alentaron a pequeños grupos de estudiantes a comprender bien el nicho
de un insecto, de modo tal que pudieran persuadir a sus compañeros de clase de que
el insecto estudiado es esencial para un ecosistema balanceado. La lección favoreció
los estudios de Ciencias de la Vida, promovió los conocimientos básicos en documentación
y fortaleció las destrezas de escritura. "Los estudiantes debían proponer tres razones
convincentes acerca de por qué sus insectos son importantes y deben ser protegidos,
para luego convencer a sus compañeros", relata Zenthoefer. "Un grupo hasta hizo un
caso sobre cucarachas".
Cada grupo estudió su insecto usando al menos un libro y un recurso electrónico,
a partir de una lista de sitios seleccionados por Zenthoefer. Williamson les
enseño un proceso de investigación y de toma de datos, expresamente adecuado al
nivel de destrezas de sus estudiantes. Para centrarlos en sus investigaciones y
recopilar sus aprendizajes, a cada grupo se le proporcionó una carpeta de manila,
la cual contenía sobrecitos de biblioteca. Estos sobres se codificaron con ideas
generales, tales como "hábitat" o "alimentación". Conforme los alumnos estudiaban
sus insectos, tomaban notas sencillas en tiras de papel, para después categorizarlas
colocándolas dentro de los diferentes sobrecitos. Cuando habían ordenado sus ideas
de esa manera, ya podían escribir párrafos simples para apoyar sus afirmaciones. En
una presentación final, exhibieron afiches que ilustraban sus temas y les leyeron
ensayos persuasivos a sus compañeros de clase.
En la primaria Longfellow, Zenthoefer administra lo que se conoce como un
"Power Library". Una parte de este centro de medios es biblioteca y otra es
laboratorio de tecnología, incluido el aprendizaje. "Me imagino la biblioteca
como el centro de recursos de aprendizaje de la escuela", indica Zenthoefer. Ella
colabora con los docentes a planificar el aprendizaje y a determinar los puntos en
donde la tecnología y la investigación promoverán el aprendizaje. Por lo general,
la lista de estándares requeridos por los docentes no incorpora la alfabetización
en tecnología e información. Pero, al planificar juntos, Zenthoefer y sus colegas
docentes están mejor capacitados para abordar esa alfabetización en un contexto de
aprendizaje genuino. "Esta no es una biblioteca ni un laboratorio de computación
para dormitar", recalca ella. "Planeamos juntos lo que aprenderán los estudiantes y
cómo se ingeniarán su aprendizaje".
¿Cómo encuentran Zenthoefer y sus colegas tiempo suficiente para colaborar? Una
respuesta proviene de su afiliación al Colorado Power Libraries Project, un consorcio
de escuelas donde se está adoptando un nuevo enfoque en la alfabetización en tecnología
e información. Para integrarse al consorcio, un grupo de la escuela, compuesto por un
bibliotecario, maestros de clase y el director, recibe capacitación en "Principios del
poder de la información", con temas de liderazgo, colaboración e integración
tecnológica. Asimismo, los grupos disponen de tiempo para aplicar, en lecciones que
diseñan conjuntamente, los nuevos conocimientos adquiridos en alfabetización de la
información. "¡Salve a nuestros insectos!" es uno de los productos curriculares del
grupo de Longfellow.
¿Qué impulsa a los educadores a seguir el trabajo conjunto luego de haber concluido
esta oportunidad de desarrollo profesional? Una explicación de ello reside en los
resultados del aprendizaje de los estudiantes. Nos hemos enterado de que las escuelas
con Power Libraries alcanzan mejores puntuaciones en las pruebas estatales, en
comparación con las que no cuentan con el programa, con una diferencia cercana al
18%, comenta Zenthoefer. Otro factor es la satisfacción que emana al trabajar junto
a un colega, con una visión compartida. Algunas de mis mejores ideas provienen de
trabajar con otros docentes, apunta.
En su papel de docente bibliotecaria, Zenthoefer puede ayudar a los docentes a
extender el recurso tiempo. "Los docentes aprenden a valorar cuán eficaz es trabajar
con un docente bibliotecario. Sencillamente, no hay suficiente tiempo durante el día
para desarrollar experiencias de aprendizaje de calidad, pero puedo ayudar a lograrlo",
expone ella. Con una formación en educación especial, también puede colaborar en la
adaptación de lecciones. "Los docentes agradecen la ayuda", destaca Zenthoefer, y
los estudiantes "se entusiasman con el aprendizaje. Hay mucho poder implícito en el
trabajo conjunto de dos docentes".
Cuando se le pregunta respecto a otros proyectos en los planes de la escuela
Longfellow Elementary School, Zenthoefer describe uno ambicioso: una lectura, en
toda la escuela, de la poesía de "¿quién más? Henry Wadsworth Longfellow".
Más información acerca del Central Colorado Power Libraries Project.
|
 |