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El conocimiento popular, los conflictos del siglo XX y otros muchos
acontecimientos del pasado, les ofrecen a los estudiantes un mundo
de oportunidades de aprendizaje.
Dé un vistazo hacia el interior de aulas donde la historia cobra vida.
| Ficha técnica |
| Tema: |
Lecciones del pasado |
| Nivel(es): |
6 - 8 |
| Materia: |
Estudios sociales |
| Tecnología: |
- |
SAN JOSE, Costa Rica- Un centro educativo en Costa Rica, en el
cual los estudiantes hablan alemán, español e inglés, ha adoptado un
enfoque interdisciplinario para guiar a los estudiantes en el estudio
del Renacimiento, por un camino profusamente impregnado con tecnología.
Resulta pertinente, dado que este período histórico fue conocido por
la producción de genios tales como Leonardo da Vinci, cuyo talento
trascendió las fronteras de la matemática, ciencias, arte, ingeniería
y muchas otras disciplinas.
El Colegio Humboldt está localizado hacia el oeste del centro de San
José, en el distrito de Pavas. Es un vecindario de contrastes que incluye,
desde apacibles zonas residenciales, hasta áreas más pobladas, con centros
comerciales, apartamentos y una zona industrial. El centro educativo
matricula aproximadamente a 735 estudiantes, desde preescolar hasta la
secundaria.
La docente de Ciencias de la Computación, Jacqueline Arroyo, explica que
anteriormente los octavos niveles estudiaban el período del Renacimiento
desde la perspectiva discreta de diferentes materias, tales como Estudios
Sociales, Arte y Ciencias. Para este proyecto, el laboratorio de
computación se utilizó para coordinar la unidad interdisciplinaria que
reunió a las clases de Biología, Artes Plásticas, Ciencias de la Computación
y Estudios Sociales. La meta era lograr una unidad más holística,
interdisciplinaria e integrada. Esto permitió mejorar la comprensión, el
perfil y la organización de las lecciones respecto a este período de la
historia de la humanidad, indica Arroyo.
Durante el planeamiento interdisciplinario, los docentes decidieron escoger
la asignatura de Estudios sociales, la cual típicamente abarca el
Renacimiento con mayor intensidad y profundidad que las otras materias,
"como plataforma para contextualizar las otras disciplinas", comenta Arroyo.
Cada docente usó los laboratorios de computación del colegio para desarrollar
los temas de investigación de la unidad, e indicó a los estudiantes cómo se
iría realizando el proyecto. "La idea de llevar a cabo un proyecto circular,
con un enfoque fuertemente tecnológico, integrando cuatro diferentes materias,
se discutió con los estudiantes".
Estudiantes y docentes también trabajaron juntos en una fuerza de trabajo de
Internet, planteando claros lineamientos para el empleo apropiado de los
materiales en línea. "Dada la vasta cantidad de información disponible a
través de Internet, virtualmente en cualquier tema, la idea era que los
estudiantes aprendieran a localizar y a distinguir entre la información útil
y la superflua, de acuerdo con sus objetivos de investigación", señala la
docente.
El trabajo conjunto fue otra meta del proyecto. "Los principales objetivos
se dirigían a estimular el trabajo en equipo y a que los estudiantes aplicaran
los conocimientos tecnológicos adquiridos en las clases de Computación",
puntualiza Arroyo. Los estudiantes del colegio Humboldt comienzan los estudios
de Computación en quinto grado. "Con este proyecto integrado final", añade,
"intentamos dar a los estudiantes de octavos niveles la oportunidad de aplicar
lo aprendido en Computación durante los últimos cuatro años". Los estudiantes
utilizaron Internet para investigar, el procesador de palabras, y software para
presentaciones, además de escáneres digitales y proyectores para compartir sus
presentaciones con los compañeros.
Los docentes, para quienes este tipo de proyectos interdisciplinarios resultaba
novedoso, se sorprendieron por el tiempo de duración de este trabajo. Esperaban
que la unidad demorara más que si se hubiera presentado de una manera más
tradicional; pero hallaron que, integrando las cuatro materias, ahorraron tiempo.
Las actividades que pueden ser laboriosas y exigen bastante dedicación personal,
entre ellas la recolección de datos, se agilizaron con el uso de tecnología. Los
estudiantes también advirtieron que "la redacción y la elaboración de las
presentaciones finales fueron más expeditas y gratificantes con el empleo de
herramientas tecnológicas", reporta la docente.
Como beneficios significativos, Arroyo destaca la elevada motivación de los
estudiantes y la eficiencia que acompaña a la tecnología. "Desde un inicio,
los estudiantes tomaron el control y la iniciativa de sus proyectos", enfatiza.
"Incluso, utilizaban sus recreos y tiempo libre para escribir y buscar
información. Llegaban preparados para sus clases y anticipaban las actividades
programadas por sus profesores".
Los estudiantes se sorprendieron por el modo como fue desarrollándose la unidad.
Arroyo expone: "Inicialmente, los estudiantes no estaban muy entusiasmados con
la idea de trabajar de manera holística. Pensaban que iba a ser difícil desarrollar
el mismo tema desde diferentes perspectivas, en cuatro materias distintas, casi
como ‘colocar todos los huevos en una misma canasta’". Pero se mostraron más
entusiasmados al conocer que su meta era producir una única presentación final,
la cual cada docente calificaría individualmente. También, se les aseguró que
"iban a tener apoyo durante todo el proceso".
En el centro educativo, el cual cuenta con tres laboratorios de computación, los
estudiantes trabajan a su propio ritmo, apunta Arroyo, y reciben atención
individualizada. Con su política de "laboratorios abiertos", estos están disponibles
para los estudiantes todo el tiempo, siempre que hayan llevado el curso básico
(fase instructiva) y aprendido cómo utilizar el equipo. Humboldt ha ampliado su
capacidad computacional durante los últimos años, pasando de 17 computadores en
1998, a 84 unidades en el año 2002. Los planes futuros requieren de la adición de
equipos para audio y material gráfico, así como computadoras portátiles. La mayoría
de los estudiantes tiene acceso a computadoras en sus hogares.
Además de constatar cómo sus estudiantes se benefician de la tecnología en el colegio,
Arroyo ha visto reflejado en su propia vida el poder de las computadoras para establecer
conexiones y facilitar la investigación. Recientemente, su familia en Costa Rica utilizó
Internet para restablecer contacto con un tío francés perdido hacía mucho tiempo, el
hermano gemelo de su abuela. "La rama costarricense de la familia creía que había muerto
durante la Segunda Guerra Mundial. Ahora, gracias a Internet, la rama francesa de nuestro
árbol genealógico está completa ¡después de casi 80 años de silencio!"
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