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Iniciativa Intel® Educación
Cartografía de nuevos terrenos

Descubra qué están aprendiendo los estudiantes acerca de historia, cartografía, literatura y más al volver sobre los pasos de exploradores o al emprender sus propias exploraciones.

Ficha técnica
Tema: Exploraciones
Nivel(es): 6 - 8
9 - 10
Materia: Ciencias
Tecnología: Dispositivos de medición

STONY BROOK, Nueva York - La cartografía moderna puede ser muy exacta debido al desarrollo de la tecnología satelital, la cual permite efectuar cálculos precisos de las distancias entre un satélite que viaja por el espacio y varios puntos de la superficie de la Tierra. Gracias al brillante docente Philip Medina, con un pedazo de lona plastificada y un telémetro ultrasónico, los estudiantes de octavo y noveno nivel del Robert Cushman Murphy Junior High School están aprendiendo a emplear, en sus clases de Ciencias, las mismas estrategias tecnológicas utilizadas en los sistemas de información geográfica para crear mapas topográficos precisos.

Usando las placas del cielorraso a manera de mapa de coordenadas cartográficas, Medina suspende una lona plastificada de 6 por 12 metros y cubre con ella el cielorraso de su aula. Utiliza sujetapapeles y cinta adhesiva para crear variaciones en la superficie de la lona y así simular una representación geográfica de la superficie de la Tierra. Según comenta Medina, "aquí el truco es no tener demasiadas áreas escarpadas. Son mejores las suaves colinas ondulantes. Demasiadas colinas, o laderas muy pronunciadas, arrojarán valores con los cuales se vuelve muy difícil trabajar". Cuando el falso relieve se encuentra en su sitio, Medina emplea pintura en aerosol para añadir ríos y lagos a las depresiones en la lona plastificada, y asigna nombres a las "montañas" en las elevaciones más altas. También etiqueta puntos específicos, en donde posteriormente se les solicitará a los estudiantes calcular el gradiente del terreno.

La exclamación ¡Ah! aparece al último golpe de tecla, cuando surge la trama de superficie. En clase, cada pequeño grupo de estudiantes dispone de una computadora portátil, un telémetro ultrasónico con su cable de interfaz para la computadora, y papel para graficar. Con el telémetro ultrasónico, miden la distancia desde un escritorio móvil "una mesa sobre ruedas que puede maniobrarse para mantener constante la altura del telémetro, a medida que este se desplaza bajo las cuadrículas del cielorraso" hasta varios puntos ubicados en el mapa suspendido del techo. "Funciona por ecolocación, como en un delfín o en un murciélago", explica Medina. "La señal emitida golpea un objeto y rebota de vuelta al sensor. La computadora mide el tiempo que tarda la onda en ir y regresar y, a partir de ahí, calcula la distancia en un solo sentido".

Los datos recolectados por los estudiantes se registran en papel para graficar y, después, se introducen en un software para elaborar hojas electrónicas. Una vez incorporada la información en este programa, se puede obtener una trama tridimensional de superficie, la cual puede rotarse 360° en cualquier dirección. La imagen también puede manipularse para añadir curvas de nivel.

A través del proyecto, "a los estudiantes se les proporciona una actividad realista para complementar el aprendizaje de clase", señala Medina. "La actividad emula el modo como se generan actualmente los mapas mediante la tecnología satelital. El proyecto también contempla el empleo de hojas electrónicas en un modo raramente utilizado por los estudiantes: para lograr una superficie tridimensional. Además, las imágenes, fáciles de rotar, refuerzan la relación existente entre las líneas de nivel y los accidentes topográficos, tales como picos, valles y gradientes".

Localizado en una comunidad suburbana de Long Island, el Murphy Junior High School atiende a 900 estudiantes, principalmente caucásicos y algunos de descendencia asiática. Según destaca Medina, con una gran universidad y laboratorios tecnológicos en el área, el colegio se beneficia de una "población de padres bien educada y tecnológicamente orientada". Más del 90% de los estudiantes tiene acceso a computadoras domésticas con conexión a Internet. En el centro educativo, el aula de Medina, como la de los otros, está bien equipada. Tiene suficientes computadoras portátiles como para que cada estudiante tenga la suya en clases, así como una computadora de escritorio con acceso a Internet, y un proyector conectado y permanentemente instalado en el cielorraso.

Respecto al proyecto cartográfico, Medina relata: "Mis estudiantes adoran la actividad porque es de alta tecnología. Les parece un poco tedioso recolectar toda la información (aproximadamente 70 puntos de lectura), pero también pueden trabajar por secciones y compartir información. El ¡ah! llega cuando ejecutan la última orden en el programa de hoja electrónica y surge la trama de la superficie. Luego, irrumpe un genuino coro de ¡fantástico! al mostrarles cómo rotar la imagen. Finalmente, si cambian la perspectiva a una perpendicular, directamente por encima de la superficie, resulta un tradicional mapa topográfico, en el cual se observan círculos concéntricos de color que reflejan los cambios en la elevación".

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