El 26 de abril de 1997 se colocó la primera piedra de Intel en Costa Rica. De inmediato, el talento de 950 costarricenses puso en marcha las operaciones de la compañía en nuestro país.
Desde la Ribera de Belén, en Heredia, se ensamblan y prueban microprocesadores para exportar al mundo entero, se diseñan circuitos electrónicos, se realizan investigaciones, se prestan servicios financieros y contables para la Corporación Intel y se ponen en práctica programas modelo en responsabilidad social empresarial, en las áreas de educación, ambiente y calidad de vida.
Además de su campus de 52 hectáreas en Belén, Intel Costa Rica también tiene oficinas ubicadas en Ultrapark, en la Aurora de Heredia, donde se desempeñan labores del área de Tecnologías de la Información y Comunicación.
Desde su llegada al país, Intel se ha convertido en un catalizador de inversiones extranjeras para Costa Rica, y se pasó de un promedio de $307 millones entre 1992 a 1996, a $512 millones entre 1997 y 2000, y a $592 millones entre 2001 y 2001.
Al lado de las inversiones también aumentaron las ventas ticas al exterior. Y desde entonces, Intel Costa Rica representa, en promedio, el 20% de las exportaciones anuales del país.
Intel Costa Rica se ha caracterizado por ser un activo para la comunidad, el país y la Corporación y se le distingue por ser la sede donde se produce el 99% de los servidores de Intel.
Su posicionamiento ha marcado importantes hitos, y así la computadora más poderosa del mundo -HP Superdome- utiliza procesadores que solo se hacen en Costa Rica. Además, Intel Costa Rica fue la primera planta en producir un procesador doble núcleo y otro de cuatro núcleos.