Hoy día, la investigación científica informática se concentra en un modelo interactivo informático, en el que las personas interactúan directamente, uno a uno, con sus ordenadores. A medida que avanzamos hacia cientos y miles de ordenadores por persona, este paradigma no se puede escalar, colocando una carga demasiado grande sobre el individuo.
Con el modelo de la informática proactiva, los ordenadores anticiparán nuestras necesidades y algunas veces tomarán decisiones por nosotros. Seguiremos interactuando con algunos de nuestros ordenadores, pero la enorme mayoría permanecerán integrados en nuestro entorno físico, desde el que captar los datos y tal vez actuar sobre ellos sin necesidad de la intervención humana.
Para que la informática proactiva se convierta en una realidad, es necesario controlar siete retos fundamentales.
- Los tres primeros retos comienzan con la unión física, que implica la creación e interconexión de miles de millones de nodos de sensores.
- Los tres siguientes retos representan un enfoque disciplinado en la aplicación del aprendizaje máquina cimentado estadísticamente, para que se pueda dar el salto entre la informática interactiva y la proactiva.
- El reto final consiste en la personalización, un reto para toda la comunidad investigadora que permita preservar el ciclo de concesión de poderes personales.