200 voluntarios de Intel le dan una mano a niñez costarricense
Empleados de la compañía pintaron el Centro de la Cultura de la Niñez y Adolescencia, que será la nueva imagen institucional del PANI
Conscientes de las múltiples necesidades de nuestra niñez, 200 voluntarios de Intel Costa Rica le dieron una mano a los más pequeños del país.
Durante dos días, los empleados de la compañía Intel pintaron el nuevo edificio del Centro de la Cultura para el Derecho de la Niñez y la Adolescencia del PANI, ubicado en Barrio Luján, antigua Dos Pinos.

Por la niñez. Funcionarios del piso de producción destinaron parte de su tiempo a pintar el nuevo edificio del PANI. |
Este Centro se inauguró el 12 de setiembre anterior, y antes de ello, los voluntarios ayudaron al PANI a adecuarlo para que estuviera en óptimas condiciones.
"Intel siempre ha sido un activo en la comunidad, y queremos aportar nuestro granito de arena para las y los niños de Costa Rica, nuestros voluntarios están muy entusiasmados porque saben que de alguna manera están marcando el presente y el futuro", sostuvo Patricia Chico, Gerente de Relaciones y Proyectos Comunitarios de Intel.
En total, se pintaron 1.200 metros cuadrados que abarca el nuevo edificio (10 salas para diferentes propósitos).
Este centro es el primero en su estilo que se abre en América Latina, y beneficiará no solo a la niñez y adolescencia, sino que también será un espacio de capacitación y consulta constante para padres de familia, educadores y cualquier persona que desee aprender más sobre el tema.
Hace un mes el PANI celebró 76 años, y el Centro de la Cultura de la Niñez y la Adolescencia pretende ser la nueva cara de la institución: el ente rector de los menores de edad y enfocado, principalmente hacia a la prevención. De allí, su importancia en la adecuación del edificio.
"El PANI quiere hacer muy buenas cosas, y al igual que el PANI va a las comunidades, queremos que las comunidades se acerquen a nosotros. Es bueno coordinar los esfuerzos de diferentes empresas, personas e instituciones que desean darnos una mano. Apreciamos mucho esta ayuda que nos están dando los voluntarios de Intel, quienes sacaron su tiempo para donarlo a los demás", manifestó Mario Víquez, presidente ejecutivo del PANI.